Instalaciones
Saunas
Dos formas de relajarse y recuperarse
La Sede Carrasco dispone de sauna húmedo, sauna seco y sala de relax para socios mayores de 18 años. Cada tipo de sauna ofrece una experiencia diferente a partir de la combinación de temperatura y humedad.
Consejos de uso y recomendaciones
- Quien no haya tomado un baño de sauna anteriormente debería consultar con su médico, quien determinará si está apto para realizarlo.
- Tiempo recomendado: en ambos casos, las sesiones no deberían exceder los 15–20 minutos para evitar deshidratación o bajas de presión.
- Alternancia: muchas personas combinan ambos saunas, empezando por el seco para ayudar al cuerpo a adaptarse. Luego se recomienda hacer una pausa de 5–10 minutos para refrescarse, tomar agua o darse una ducha rápida, y terminar con el sauna húmedo durante otros 5–10 minutos.
Alternar entre ambos tipos de sauna permite equilibrar la experiencia, combinando el calor intenso del seco con la calidez relajante del húmedo.
Los usuarios utilizan el sauna bajo su propia responsabilidad.
Sauna húmedo
Beneficios principales
- Relajación muscular y alivio de tensiones. El calor húmedo ayuda a relajar los músculos y las contracturas, a disminuir los dolores provocados por la actividad física y a mejorar la movilidad.
- Mejora de la respiración. El vapor colabora en la apertura de las vías respiratorias, ayuda a descongestionar y facilita la respiración.
- Cuidado de la piel. El vapor dilata los poros, facilita la eliminación de impurezas e hidrata la piel.
- Circulación y bienestar. El calor favorece la circulación y la oxigenación, mientras que el ambiente ayuda a reducir el estrés y mejorar el descanso.
Trabaja con humedad máxima y una temperatura moderada de entre 40 y 60 °C. Su revestimiento resiste la condensación y el calor proviene de un generador de vapor de agua.
Es una buena alternativa para quienes buscan mejorar la respiración, hidratar la piel o disfrutar de una relajación más suave.
Sauna seco
Beneficios principales
- Desintoxicación y piel. La sudoración intensa abre los poros y favorece la eliminación de impurezas.
- Salud cardiovascular y circulación. El calor seco genera vasodilatación y aumenta la frecuencia cardíaca de forma similar al ejercicio moderado.
- Relajación muscular y mental. Reduce la rigidez muscular, aumenta la flexibilidad, alivia dolores articulares y ayuda a reducir el estrés.
- Respiración, sistema inmunológico y descanso. El aumento de la temperatura corporal puede ayudar a reducir la congestión, favorecer la respuesta inmunológica y lograr un sueño más profundo.
Trabaja con una humedad muy baja, de entre 10 y 20 %, y una temperatura de entre 70 y 100 °C. Está revestido en madera y utiliza una estufa con piedras calientes.
Es una buena alternativa para aliviar dolores musculares intensos y favorecer una sudoración profunda.